El 93% de los ancianos
vive en su propia casa El 76% de
las personas mayores de 64 años comparte hogar con su pareja o
alguno de sus hijos
LEONOR
MAYOR BARCELONA.- Vejez no es sinónimo de soledad.
Así se desprende de un estudio elaborado por el Departament de Benestar
Social que revela que un 76% de los ancianos catalanes vive acompañado
de su pareja o de alguno de sus hijos. Concretamente, el 60% de las
personas mayores de 64 años comparte vivienda con su mujer o su marido
y otro 16% reside junto a alguno de sus descendientes.
El informe pone también de manifiesto que vejez no equivale a residencia
de ancianos, ya que el 93% de los mayores reside en su propia casa
y el 5,88% en casa de algún hijo o pariente. Sólo 44.000 ancianos
catalanes -la mayoría mujeres incapacitadas de más de 84 años de
edad- vive en residencias de ancianos, según explicó ayer la consellera
de Benestar Social, Irene Rigau. Esta cifra equivale a algo más
del 3% de la población anciana de Cataluña, que se eleva a 1.137.000
personas, un 18,28% del conjunto de la población catalana.
Las personas mayores no están solas pero, según el estudio, temen
a la soledad. Las pensiones (28,8%), la soledad y el aburrimiento
(24,9%) y la salud (18,3%) son las principales preocupaciones de
los mayores, según el muestreo realizado por el Instituto Opina
entre 800 personas de más de 64 años, con un margen de error del
3,46%.
Para combatir el aburrimiento, las personas mayores optan por pasear
(18%), leer (12,13%), ver televisión (9,25%), cuidar su casa (8%)
o ayudar a la familia (6,75%). Además, a un 74,9% le gusta viajar
y un 41,1% consigue hacer realidad su sueño de ver mundo. A pesar
de estas distracciones, la mayor parte de los jubilados catalanes
considera que la sociedad no aprovecha suficientemente su talento.
El 86% de los encuestados cree que sería positivo flexibilizar la
edad de jubilación y utilizar su experiencia y conocimiento para
enseñar a otras personas en escuelas, universidades o asociaciones
y un 44,26% se muestra dispuesto a emprender una nueva carrera como
formadores. Además, un 76,75% cree que el saber no ocupa lugar y
estaría dispuesto a recibir clases y también a incorporarse al conocimiento
de las nuevas tecnologías (78,25%).